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miércoles, 18 de junio de 2014

Entrevista sobre la novela Aprende a vivir con el doctor Bismar Outhefëm el 18-6-2014 en la radio La voz de Granada, en el programa Mira que te diga.

http://www.ivoox.com/mira-que-te-diga-18-junio-2014-audios-mp3_rf_3234876_1.html

viernes, 16 de mayo de 2014

Mesa redonda sobre el proceso de escritura. I jornadas. Organiza Ediciones Dauro
Vídeo:
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=Xyxm54_VKiE
ENLACES


http://bibliotecadehijarlasgabias.blogspot.com.es/2012/11/miguel-puche-gutierrez-en-la-biblioteca.html

http://grupodauro.com/tag/miguel-puche/

Aprende a vivir con el doctor Bismar Outhefëm

  APRENDE A VIVIR CON EL DOCTOR BISMAR OUTHEFËM




 
 
Así fue la presentación del libro en el palacio de la Madraza el 27-6-2014. Intervienen: Lola Martín, como responsable de la editoria Dauro; María del Carmen Porcel, presentadora del libro; y el propio autor.
 
 
 

Vídeo y documentos en biblioteca de Hijar (Las Gabias) 

 https://www.youtube.com/watch?v=bOx7UmFO3n4&feature=youtu.be


http://bibliotecadehijarlasgabias.blogspot.com.es/2014/05/miguel-puche-en-la-biblioteca-de-hijar.html


                      Entrevista en periódico Ideal y radio La voz de Granada

Periódico Ideal:

http://en-clase.ideal.es/noticias/actualidad/1992-miguel-puche-presenta-hoy-en-la-madraza-%25E2%2580%2598%25E2%2580%2598aprende-a-vivir-con-el-doctor-bismar-outhef%25C3%25ABm%25E2%2580%2599.html

Radio la Voz de Granada:

http://www.ivoox.com/mira-que-te-diga-18-junio-2014-audios-mp3_rf_3234876_1.html

 
 
Presentación de Aprende a vivir con el doctor Bismar Outeph
 
Por María del Carmen Porcel:

PRESENTACIÓN DE LA OBRA:
«Aprende a vivir con el doctor Bismar outhefëm»
Auntor: Miguel Puche Gutiérrez
 
 
  
 Permítame docta audiencia

que inicie esta sesión,
haciendo breve semblanza
del escritor en cuestión.
Y permítame, así mismo,
me exprese por un momento
al estilo de mi tierra,
en el lenguaje trovero,
pues soy alpujarreña.
Érase que se era
un muchacho granadino,
llamado Miguel Puche Gutiérrez,
«Puche» para los amigos.
Desde muy joven alberga,
como sueño pertinaz,
escribir en forma profusa
de todos aquellos hechos
que en su camino se cruzan.
Y cuenta con gran destreza
las vivencias personales,
que en abundancia atesora,
sobre seres muy reales
que en su obras aparecen
cual estereotipos formales.
Exagerando detalles,
sin dudarlo ni un instante,
con sarcasmo e ironía
de la época presente
nos muestra un cuadro hilarante.
Ahora paso a la prosa
 
y, abandonando los trovos,
doy mi visión de la obra
que se presenta esta tarde.
 
La obra se titula «Aprende a Vivir con el doctor Bismar Outhefëm».
Su autor, como ya sabemos, es Miguel Puche Gutiérrez.
Esta obra, cual digna hija de Miguel, es fruto del maridaje entre imaginación prolífica y desbordante y un sentido del humor rayano en el dislate, que tiene como fuente de inspiración la cotidianidad de la realidad misma.
El hilo conductor se vertebra en torno al libro de autoayuda que da título a la obra.
El personaje central es Virna, una mujer que ya no es muy joven y que se siente insegura y sola. En un intento por recuperar el tiempo perdido, busca la fórmula mágica que la ayude a encontrar al hombre que la redima de su soltería, o que al menos sea un compañero de aventuras puntuales que le alegren la vida. Y aquí es donde entran en juego los consejos del doctor Bismar Outhefëm.
La protagonista se ve irremediablemente atrapada, no solo por la influencia que ejerce el doctor, a través de su manual de consejos, sino también por las situaciones en las que se ve inmersa con el resto de personajes que conforman el relato, sobre todo sus familiares, sus amigas, los hombres conocidos en las citas concertadas los fines de semana y sus compañeros de trabajo. Todo ello condicionará el fluir de su vida hacia un porvenir incierto.
La descripción de los personajes, sus caracteres, sus vivencias, sus complejos, sus contradicciones, sus pretensiones y sus razonamientos provocarán en el lector una explosión de risa, que aportará indudables beneficios a la salud del cuerpo y del alma.
Si a esto le añadimos, por un lado el toque de humor negro que impregna las noticias de actualidad que, de forma esporádica, escucha la protagonista en el transcurso de la novela, y por otro lado la peculiaridad de los pasos a seguir según los consejos del doctor Outhefëm, colegiremos que la provocación para la sonrisa o para la risa a carcajadas está servida.
La crítica del momento que vivimos en esta sociedad tan mediatizada, es un elemento que subyace en el entramado de la obra y la impregna por entero y al terminar su lectura podemos constatar que no queda «títere con cabeza».
Concluyo esta presentación, no sin antes avisarles de que no se agotan, ni mucho menos, los matices que se pueden extraer de la lectura de esta obra. Mas esa tarea la encomiendo al lector para que la realice sin mi concurso, pues no es conveniente ni desvelar demasiado, ni alargar en exceso la exposición.
Y puesto que esta obra literaria va de consejos saludables, permitan a esta que les habla, que les deje caer el suyo:
Señoras y señores, anímense pues, sin más, a pasar buenos ratos leyendo este libro, y no pierdan el tiempo buscando teorías rancias sobre cómo, el por qué, las influencias literarias o las fuentes históricas en las que el autor bebió para escribirlo.
Esta es la vida propia de unos personajes creados al gusto de su autor.
Muchas gracias
María del Carmen Porcel
 
La Madraza (Granada), a 27-7-2014  
 
 
Por el autor
 Estoy convencido de que los libros de autoayuda, como los medicamentos, deberían ir acompañados de un prospecto donde se advirtiera de la naturaleza y la repercusión de su contenido. Y el consumidor (ya hay muchos adictos a ellos) debe ser consciente de que no están sometidos a la supervisión de la OMS (Organización Mundial de la Salud), por lo que hay que andarse incluso con más cautela que con lo que sale de los propios laboratorios farmacéuticos (estos, al menos, están autorizados para poder confundirnos y hasta envenenarnos).
Yo, por mi parte, me he permitido la licencia de confeccionar un prospecto genérico (cada libro de autoayuda debería llevar el suyo específico), y lo he hecho siguiendo las consabidas normas que rigen en los prospectos medicinales. Para su tranquilidad les diré que lo he sintetizado, por supuesto, no los voy a castigar con uno de los que por ahí circulan, de varios pliegos y cuya letra es más pequeña que la que aparece en los farragosos contratos que nos hacen firmar bajo la conmoción de tanta palabrería y tecnicismo. Y además, solo lo voy a leer en español, en portugués no tiene mucho sentido en esta sala. 
-         Lea detenidamente el prospecto antes de empezar a leer el libro.  
Si tiene alguna duda, consulte a algún psicólogo, psiquiatra o a su director espiritual en su defecto, nunca a algún amigo, pues lo enredará lo mismo que los profesionales pero en caso de equivocación romperá con él la amistad. 
Este libro que ha adquirido no debe prestarlo a nadie, aunque padezca de los mismos síntomas. Cada cual debe adquirir el suyo propio de acuerdo a su necesidad y bajo su propia responsabilidad.
-         Contenido del prospecto.
En qué consiste el libro de autoayuda.
Antes de leer el libro de autoayuda.
Cómo leer el libro de autoayuda.
Posibles efectos adversos
Conservación del libro de autoayuda
Información adicional

1º En qué consiste el libro de autoayuda.
El libro le ayudará a admitir los contratiempos que lo aquejan (por ejemplo: una sífilis o cualquier otra enfermedad estigmatizadora, un desahucio, la pérdida de unas elecciones, una sentencia carcelaria por error judicial, una subida de impuestos, etc.), como algo natural y acomodado a lo que la sociedad espera de usted, para que lo acepte dócilmente. Así sufrirá menos y, sobre todo, molestará menos.
 
2º Antes de leer el libro de autoayuda.
No lea el libro si es alérgico (hipersensible) a los ácaros del papel o póngase una mascarilla en tal caso.
Antes de leer el libro asegúrese de que sabe leer y entender lo que lee. Si no fuera así, busque a alguien de confianza que lo pueda hacer por usted, pero aquí corre el riesgo de que una broma macabra o una posible venganza le tergiverse el texto.
Asegúrese de que creerá cuanto aquí se dice sin poner en entredicho la más mínima cuestión.   
Embarazo y lactancia.− No afecta al embarazo ni al lactante siempre que no apoye el borde del libro en la cabeza del niño mientras él mama y usted lee.
El alcohol o cualquier otra droga que le merme los sentidos están especialmente indicados para la lectura del libro de autoayuda. Cuanto más embriagado esté menos crítico será.
Conducción y uso de máquinas.− No conduzca ni use máquinas peligrosas mientras está leyendo, por razones obvias.
 
3º Cómo leer el libro de autoayuda
Busque una posición cómoda para su lectura, así tendrá menos interferencias y logrará una mayor comprensión.  
El libro de autoayuda es incompatible con cualquier otra lectura para evitar la mezcla de ideas. El libro de autoayuda exige una concentración especial para que surta más efecto.
Debe empezar desde el principio y terminar por el final sin hacer incursiones en páginas que aún no corresponden. Esto es muy importante porque las directrices y mensajes que se envían en el libro de autoayuda están estudiados minuciosamente para persuadir al lector de forma subliminal progresiva.
Dosis.− No debe leer el libro más de 22 horas al día, pues podría producirle agotamiento e incluso animadversión hacia su lectura.
Si olvidó leer.− Si olvidó leer a la hora acostumbrada no se aflija, puede retomar su lectura en cualquier momento siempre y cuando no esté dormido ni conduciendo ni manejando máquinas peligrosas.
 
4º Posibles efectos adversos
Al igual que en toda lectura, de autoayuda o no, puede haber efectos adversos aunque no todas las personas los sufran. Nos ceñimos aquí exclusivamente a la de los libros de autoayuda.
 
FRECUENTES: al menos 1 de cada 10
Puede provocar somnolencia si lo lee a última hora del día y está cansado o si lo hace después de un copioso almuerzo. Puede producir diarrea mental si su nivel de comprensión es bajo. Puede producir estreñimiento mental si cree cada letra de lo que se dice en el libro de autoayuda. Puede dejarlo indiferente si es un auténtico escéptico. Puede producir irritabilidad cuando el autor del libro pone el dedo en la llaga. Puede producir ideas suicidas si ve que le es imposible poner en práctica los consejos del libro de autoayuda.
POCO FRECUENTES: al menos 1 de cada 1.000
 
Una sobredosis, por leerlo más de una vez seguida o leer muchos libros de autoayuda, lo puede llevar al fanatismo o como mínimo a la obsesión. Le puede dejar sonrisa de imbécil si conforme lo lee se ve reflejado en él. Puede provocar enrojecimiento de cara si descubre en él cuestiones deshonrosas que usted padece.
 
RAROS: al menos 1 de cada 10.000
 
Puede provocar hinchazón de tobillos si lo está leyendo sentado más de veinte horas diarias. Puede provocar nauseas y vómitos si en vez de leer el libro arranca las páginas y se las traga. Puede provocar pérdida de cabello si usted se tira de los pelos al descubrir los errores cometidos durante su vida anterior.
 
MUY RAROS: menos de 1 de cada 10.000
 
Puede producir ideas genocidas si descubre que la lectura no le sirvió de nada y decide que es preferible eliminar al resto de la humanidad a cambiar usted. Se han notificado casos de infarto y muerte súbita tras la lectura y concluir que lo suyo no tiene solución.
 
Si descubre algún efecto que aquí no se recoge, no dude en ponerlo en conocimiento de los medios de comunicación para prevenir a otros posibles lectores. 
 
5º Conservación del libro de autoayuda
Solo debe conservarse durante su lectura o antes de empezar a leerlo. Lo normal es conservarlo en la estantería. También puede dejarlo sobre la mesita de noche o sobre una banqueta que tenga cerca del váter. Todo esto facilitará tenerlo a mano en el momento que lo requiera. No es conveniente guardarlo en la nevera ni dejarlo a la intemperie, pues puede coger humedad o resecarse demasiado en cuyo caso las páginas se retorcerán y se hará más incómoda su lectura. Una vez leído, elimínelo con destructora. No se deshaga de él tirándolo a la basura para evitar que alguien pueda quedárselo. No deje el libro al alcance de cualquiera, podría leerlo. Tampoco es conveniente leer un libro de autoayuda más de una vez. Realmente sería más conveniente no leerlo ni tan siquiera una vez.
 
6º Información adicional
El principio activo del libro de autoayuda es una serie de ideas sacadas de la intuición del autor y representadas con una serie de frases amables e intencionadamente persuasivas, con la intención de seducir a cuantos más incautos para beneficio del propio autor.
Si tiene problemas lumbares, no los achaque a la lectura del libro de autoayuda, ya que nadie le obliga a leerlo sentado.
No recomiende, regale ni preste libros de autoayuda, pues debe evitar su responsabilidad sobre los efectos adversos que le puedan sobrevenir a la persona que intenta ayudar.

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Ya, para terminar, les diré que mi labor en esta obra ha sido la de mero narrador de lo que le acontece a la protagonista cuando decide, bajo su propio criterio, poner su vida en manos de un especialista alemán al que la fama le precede. De esta forma, todo el mérito podemos atribuirlo al doctor Bismar Outhefëm y, cómo no, a su sufridora: Virna.  No dudo de que este doctor esté muy cualificado, pues a juzgar por lo que aquí dice, y los libros, como sabemos, nunca mienten, está doctorado en un sinfín de disciplinas, lo que puede darle el crédito necesario para dejarse llevar de su mano.
¿Cumplirá su objetivo este autor con el libro de autoayuda? Léanlo y juzguen ustedes mismos.
 
Miguel Puche Gutiérrez
La Madraza (Granada) 27-6-2014     
 



 

sábado, 7 de julio de 2012


ENTREVISTA A MIGUEL PUCHE GUTIÉRREZ, IDEAL DE GRANADA, 6 JULIO 2012

BOOK TRAILER DE "EL EXTRAÑO PROCESO A AVINIA SÁNCHEZ CORDELEJO" (NOVELA DE MIGUEL PUCHE GUTIÉRREZ)

Vídeos de la presentación de El extraño proceso a Avinia Sánchez Cordelejo

http://www.youtube.com/watch?v=VuAPt1lJCGk&feature=player_embedded

http://www.youtube.com/watch?v=VRv3ftGhJuQ&feature=player_embedded

http://www.youtube.com/watch?v=Zcz9xnUJrkI&feature=player_embedded

domingo, 1 de julio de 2012




LA TERNURA Y EL ABSURDO EN LA NOVELA

LATIDOS DE BARRIO, DE MIGUEL PUCHE


(PRESENTACIÓN  23-04-2010)

Por mi parte, es una ocasión de alegría participar en este acto de presentación de un escritor secreto que, con este libro, deja de serlo. Latidos de barrio es una de las varias novelas que el granadino Miguel Puche ha escrito en los ratos libres que le deja su profesión informática. Esto quiere decir que estamos ante un lector y escritor vocacional no vinculado al mundo de la filología ni de su enseñanza como suele ser habitual desde hace tiempo entre nosotros, lo que añade un plus de frescura a la labor literaria que, como un lobo estepario, desarrolla desde hace años. Por eso, me gustó que el que ya fuera mi amigo me comunicara un día su pasión por la escritura. Así es que pude traspasar la clausura de su secreto literario cuando ya la amistad se había consolidado entre nosotros. De esta manera y cuando creía que, en el caso de la amistad con Miguel Puche, había roto el ámbito literario en el que, por razones profesionales y de lector, suelo habitar de continuo, me encuentro con que mi amigo de salidas al campo y a los rincones más insólitos de nuestra tierra granadina es también un escritor o, mejor dicho, es antes que cualquier otra cosa escritor, tal como se deduce del breve perfil biográfico incluido en el libro. Allí se lee:

Su pasión por los libros, lo lleva, desde muy pequeño, a tomar parte activa y va construyendo escritos, cortos al principio, hasta que un buen día se propone lanzarse a la aventura de componer una novela. Con esto descubre que la pasión de su vida estaba fundada. A partir de entonces, las novelas se van sucediendo, sin dar tregua a paréntesis por falta de inspiración.

Este sencillo hecho, por otra parte, me ha servido para aceptar que, lo quiera o no, mi vida está marcada ya definitivamente por el universo de la literatura.

Pero no he venido a este lugar a hablar de mí, sino de un libro, de este Latidos de barrio que es resultado literario de una mezcla de tierna compasión por la condición humana, no exenta de fina ironía crítica, y del cultivo del absurdo como categoría estética con su inevitable propensión al humor. Por supuesto que me he reído con la novela, pero, como toda risa, siempre queda una mueca en el rostro y la conciencia de un vacío tras los entrecortados sonidos que emitimos. Ya decía uno de mis poetas preferidos que la risa casi siempre es de doble fondo. Así es que Latidos de barrio, esa novela de más de doscientas páginas donde habitan unos personajes que son la nada social misma que anda desatando el universo de sus comunes aspiraciones, pasiones y deseos, me ha hecho tanto reír como reflexionar. Nuestra novela, escrita al modo realista, con sus inevitables gotas de costumbrismo, y con narrador omnisciente, construye su espacialización en una placeta que es trasunto de una de las de un popular barrio de Granada, el Realejo así se nombra en la novela junto con otros topónimos locales y regionales con el deseo expreso de provocar un determinado efecto de realidad, en la que habitan unos personajes de honda extracción popular y, entre ellos, el personaje de Matías, protagonista aparente de la sencilla historia objeto de narración y, en realidad, la parte más visible de una suerte de personaje colectivo que es la vida que pulula en torno a esa placeta verbal, una vida alimentada por Mohamed y otros tenderos y comerciantes, vecinas de toda condición y oficio, niños y algún que otro parásito social. En esto, Latidos de barrio, título que se quiere exacto al señalar con él el protagonismo que alcanza lo que de vida hay en ese espacio urbano, sus latidos, y la lógica descentrada, alejada y popular de un barrio, me recuerda en cierta medida a ese gran personaje único que da sentido y hace mover la historia de La colmena, de Camilo José Cela. Así es que cada uno de los personajes apenas cuenta su nada vital en torno a un suceso o acción común, si bien sus respectivas peripecias y el conjunto de las mismas acaban por construir una historia que parece no tener otro fin que el de mostrar un friso social en su despliegue de vida de un espacio urbano granadino de un tiempo relativamente cercano al nuestro en clave de un realismo de lo absurdo, como ahora  explicaré. Por lo tanto Matías, un zapatero, es sólo, insisto, el aparente protagonista en cuanto que todo parece girar en torno a él y él viene a provocar la serie de acciones contadas. En realidad, el protagonista de la novela lo constituye la gris vida social que se desarrolla en un espacio urbano muy concreto de la que percibimos en sus páginas y secciones sus rítmicos y sucesivos latidos.

¿Y qué y cómo se cuenta en la novela, cuáles son estos latidos y qué lógica los provoca? Como la mayoría de ustedes piensa y desea, no voy a decir nada que les sustraiga el interés de culminar su lectura virginal ni les aborte su acercamiento al libro. Lo que persigo más bien es provocar en ustedes el deseo de su lectura. Creo que es ese el papel que me toca desempeñar en una ocasión como la de hoy. Por eso, no teman que les pueda desactivar su propio interés lector. Sin embargo, algo he de decir acerca del sentido y significación posibles de aquello que se cuenta en Latidos de barrio por si lo quieren tomar en consideración. Pues bien, la historia se vertebra en un personaje que, próximo a la jubilación como zapatero, va a vivir unas experiencias nunca vividas antes y que lo van a sacar por momentos de la gris rutina de su vida, experiencias relativas a su trabajo, al amor, al sexo, a la diversión, etcétera. Claro que con decir esto no digo apenas nada. Lo importante radica en cómo esta historia se va convirtiendo en discurso, esto es, en una red de palabras donde el ingenio y su apuesta por lo absurdo y disparatado, la gracia, la crítica, la ironía y el hondo conocimiento de la condición humana vienen a darse cita. Miguel Puche construye una ficción novelesca siguiendo en buena medida una técnica propia de la literatura del absurdo, lo que quiere decir que va introduciendo elementos de escasa o nula coherencia en un marco lógico previsible, pero incompatible con el elemento nuevo. Podría poner bastantes ejemplos. Pero voy a limitarme a unos cuantos: lo que sucede cuando, a partir de un equívoco, distintas mujeres del barrio pasan por la zapatería buscando determinado servicio de Matías y las expectativas de regulación del nuevo negocio en ciernes; lo que pasa con el cuidado de los restos humanos en la pescadería tras la explosión de una bombona de butano; lo que acontece en la fiesta del sábado por la noche a la que asiste; o el desarrollo de la comida a la que Matías es invitado en la casa de Mohamed. En estas distintas partes de la novela, el lector asiste a situaciones disparatadas e incoherentes que le provocan, en su irracionalidad, sorpresa y risa al no corresponderse con lo que habitualmente ocurre en  la realidad y, provocándole por ello, una reflexión en lo que pueda ser lo esencial de la realidad misma, en si esta realidad resulta o no explicable, en si resulta finalmente absurda. Ahora comprenderán ustedes mi afirmación del principio relativa a que con la lectura de Latidos de barrio tanto había reído como reflexionado.

En lo que respecta a los aspectos discursivos de la novela, puedo afirmar que es un texto ágilmente escrito, con riqueza de diálogos entre los que sobresalen los sostenidos a todo lo largo del texto por los personajes Matías y Mohamed, dos antihéroes, uno una suerte de maestro y otro de discípulo, que recuerdan en cierto modo altas parejas de nuestra literatura como la de don Quijote y Sancho en su interminable conversación trufada con paremias y frases hechas, muestras de un saber popular, además de con argumentos absurdos sensatamente presentados. Pues bien, Matías y Mohamed resultan en la narración inseparables constituyendo sus diálogos los dinamizadores de la acción narrada que lleva a cabo ese trozo de la carencial vida de un barrio, el personaje colectivo verdadero protagonista de la novela. De ahí que no falten algunos granadinismos en el texto. En Latidos de barrio hay, pues, registros de uso de lo que, para entendernos, llamamos lengua común que revelan, de un lado, la fina capacidad de observación del autor y, de otro, la adecuación a ese tropel de personajes de recia estirpe popular. De todos modos, el narrador omnisciente sí mantiene un uso de la lengua culto con empleo de imágenes, metáforas y juegos de palabras donde, a la manera de Luis Martín Santos y de Camilo José Cela, se une expresionistamente lo alto con lo bajo, lo trascendente con lo irónico, la crítica con la compasión, procurando un efecto de sorpresa al lector. No faltan tampoco expresiones escatológicas ni aspectos del léxico del erotismo. Con esto quiero decir que la novela se lee bien y que logra la no fácil tarea de crear determinados efectos de realidad al tiempo que su inmediata distorsión, tal como se ha logrado en nuestra mejor literatura con el esperpento.

Miguel Puche confirma con su novela su clara condición de escritor, su honda capacidad de observación y sentido de la realidad, la ternura de su mirada a la vez que su posición crítica ante una vida que no siempre soporta una lógica racional, una vida que nombra y conceptúa en su novela a través de esos entes de ficción que habitan en la placeta de un barrio cuya lógica vital, tan socialmente normalizada, propende al sinsentido. Recibe, Miguel, mi enhorabuena por atreverte a tomar la palabra y por nacer como escritor en primavera.



ANTONIO CHICHARRO CHAMORRO

Catedrático de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada

Departamento de Lingüística General y Teoría de la Literatura

Facultad de Filosofía y Letras

GRANADA